domingo, diciembre 06, 2009

…nada más que silencio


Si, es cierto y tu lo sabes…me gusta pasear por la noche…antes buscaba sus huellas pero ni el asfalto ni mis dudas ayudaron a mantener firme la convicción de que respirar juntos la noche podía ser el bálsamo que cerrara tantas heridas sedientas.

Quizás por eso sus pies se calzaron de silencio…de otra dirección… y yo comprendí que mirar hacia abajo era adivinar la entrada del infierno… y de esas puertas aun recuerdan las venas que tuvieron como inquilina mordaz a la cal del diablo.

Y ella…

Ahora paseo…pero nunca estoy solo…siempre es sencillo encontrarse con otras soledades.

Crees que no estoy…y no es cierto…te observo desde los ojos del maniquí cuando pasas frente al escaparate y te detienes para ¿pedirme ?…para pedirme sin pedirme nada.

Crees que no te toco…y no es cierto… soy cada una de las gotas que resbalan sobre tu sombra acompañando con mi tacto el tacto que encierras en tu alma saqueada.

Crees que no te veo…y no es cierto…estoy dentro del coche que se detiene dejando paso a tu dubitativo caminar cuando mas que cruzar naufragas sobre un destino que no aciertas a encontrar mas allá del hermético esqueleto de los andamios.

Crees que has perdido la noción de un tiempo que siempre fue colapso y desorden…y no es cierto…siempre fuiste muy educada con los comensales que llegaban sin previo aviso a la mesa de tus horas…tu pan era suyo…tu mirada silenciosa regaba los postres y a la hora del café…nunca coincidían mi madurez con el botón rebelde de tu camisa.

Déjame que invite siempre…déjame…total aquí me conocen , aquí me fían…esta calle y sus cafés me abrigan cada noche mientras busco esas huellas…suyas, tuyas…que huérfanas… a la intemperie…no pueden beneficiarse de la cortesía de los tejados ni del tañido de tu calzado húmedo cuando te alejas sin comprender que soy irremediable silencio , que soy huida por encima de los calidos horarios de las hembras…que soy – no entiendo el porque - la mano que se siente cuerpo cuando arrebata la sal que incendia de naranja el alumbrado que cada noche te acompaña… hasta tu casa.

                 …nada más que silencio.

miércoles, noviembre 25, 2009

a Mar...a la deriva

"He nacido tanto
y doblemente sufrido
en la memoria de aquí y de allá"


(Alejandra Pizarnik)


…de las deshoras,
de la deriva, del desaliento;
miedo y desgarro
acuñando una mirada
que no sabe de palabras dulces.

Pasión y herrumbre
habitan el vacío
que solo llena
ese recuerdo que no se apaga.



... a Marcela que una tarde dejo de escribir para ser amapolas

viernes, octubre 30, 2009

Rellanos


Me fascinan los rellanos

          su silencio, la quietud de su incertidumbre, la geometría de su soledad, la textura elemental de sus anónimas paredes, la convivencia voluptuosa con el discurrir de los pasos…

          la ausencia de puertas viperinas, de promiscuas ventanas, el aliento del cansancio convertido en amarga rémora del pasamanos, el anhelo de las sombras por ser algo mas que un embrión de purgatorio sin mayor posesión que las temporales pisadas buscando afanosas la madeja de sus vulnerables esperanzas…esas que la gravedad pierde escaleras abajo…esas a las que el desaliento espera escaleras arriba.

Rellanos… vacíos…

          en los que la vida diaria se desnuda de amordazadas verdades, del humo tatuado en las mentiras, del lenguaje que se trasmuta en garras, dientes y veneno…para nada, solo para intentar comprender las silabas que enmascaran los pasos ebrios.

Rellanos… inciertos

          en los que se niega, incluso mas de tres veces, la transparencia de los cuchicheos, la dulzura de las voces prestadas, el temblor de las constelaciones escritas sobre el polvo ingrávido que descubre, consternado, un hilo de luz enferma.

Espacios de transito

          para ¿intentar? huir de la pertinaz dinámica del tiempo, para ¿lograr? huir - “alto con bajo”- de las emociones ensayadas, egoístas, enquistadas, que crujen cuando las dudas sacuden las telarañas del alma.

Espacios libres de peaje… para el haz receloso de las huellas, para el envés contradictorio de las horas que se resisten al paso del tiempo…

Rellanos…en los que…

          al intentar reanudar la marcha -sin importar el sentido-
ya escombro en el dédalo de tu inventario…te obligaran a escapar hasta las páginas en blanco de tu conciencia, hasta ese ayer –cobijo- que ya no aguarda… escalera abajo…hasta ese mañana que se perfila -miedo-…escalera arriba…

          …sin que nadie recuerde de ti más de lo que tú sabes de ellos…al fin dejaras libres tus huellas para caminar sin tener en cuenta interrogantes, adverbios, pronombres…solo, crispado, temeroso…

     ¿hacia?

…¿hacia el siguiente rellano?

          pero… ¿y si este fuera…el último?

viernes, octubre 16, 2009

Lejanía


El tiempo no avanza
en la flor que se desnuda.

Parado,
     estático
             miro
…y no te veo.

Horizontes curvos
me alejan,
pero mi río
             mi río
puede con tu lejanía.


viernes, octubre 09, 2009

En los dos sentidos


“No vuelvas a mirarme
desde el otro lado.
Prefiero imaginar
que el tiempo
puede girar
en los dos sentidos”


(Inma Chacón)


¿Girar en los dos sentidos?

¿En que sentido proseguiré esperando el cansancio de las horas?

Se derrama mi camino mientras que, absurdas las líneas y excesivamente lentos los paisajes, discernir si es lluvia que mendiga la caricia femenina del cristal o lagrima furtiva que indulgente resbala , vuelve a ser un intento estéril de habitar esa luz que llena la noche.

¿Girar en los dos sentidos?

¿Solo el menosprecio de la ardiente alcayata esclaviza, en la pared, el tiempo que tras el tiempo se oculta?

Desordenadas las charlas ebrias, entumecidas las horas enfermas, creo que delante de mis ojos envejece la claridad mientras intento rescribir a ciegas mi pasado o tal vez ese tiempo que habrá de venir a contracorriente; porque a nadie deseo adivino en medio de todos los nombres insaciables, porque nada encuentro al final de los indulgentes augurios, porque el invierno de los hechos es lo único que espera tras la derrota de las mentiras amargas, porque…

¿Por que me faltas tú?

viernes, octubre 02, 2009

La otra orilla


“…suelo venir aquí en los días de niebla
para ver cómo el puente
          no alcanza la otra orilla.”


(Josep M. Rodríguez)


Suelo venir aquí en los días que las otras orillas no se encuentran al otro lado de ningún puente intentando tejer un dialogo entre el éxodo de dos mundos…entre el secreto de dos bocas…entre el encuentro de dos voces…de dos orillas.

…una voz entrega palabras que, propias o ajenas, no desean… no…dormir solas….otra voz entrega su silencio como quien deja morir la piel…la extensión mas secreta de su temblorosa existencia, como quien abre la mano mostrando monedas que carecen de canto, de línea que separe la ambigua memoria de un intento de no aceptar el porque de los instantes sin causa aparente…ojales sin botón…moldeando el deseo de una fatigada mirada.

¿Dialogo de una voz?
          ¿Monologo de dos mundos?

Y después de tanto tiempo esperando que los silencios arrebataran el fulgor de las sombras…aun ahora, un hiriente latido me dice que las letras inmóviles…solas esperan…

“Están las letras solas…esperando”

          esperando…

aferradas a un pasamanos incrédulo, madera madre de Pinochos a la ventura de la desventura.

Esperando.

¿A que se esconda el agua vertida para enjugar los matices de los días olvidados?

Esperando.

¿Envejecer atado a un goteo incesante de días solo es patrimonio de los calendarios…demasiada angustia anhelando que den las doce para tachar el Miércoles de los anaqueles?

Esperando.

¿Para decidir entre un manojo trasnochado de verbos viriles, misóginos frente a la aurora…vaivén de febriles hembras ante el gatillazo de un suspiro?

¿Será una insinuante burla? ¿Será un lánguido carraspeo?

¿Esperando?...a que suban o bajen sin compartir la urgencia de los pasos.

“…cuando el todo nos esta guiando.”

…el “todo” embrutecido.

¿A donde…adonde?...hasta un punto ciego de luz y voz…como si el camino de huida fuera sencillo, cuando el camino de regreso solo se encuentra trazado sobre los crímenes sin victimas…sobre los estanques octogonales de Camors…junto el prójimo que me limosnea parkinsonianas caricias mientras se ata los cordones para bailar “Sweetest Goodbye” de “Maroon 5”con su acomodada codicia (esta canción siempre me regala hojas en blanco).

Mimetizarme con la espera podría resultar una digna variante. Una solución drástica a tanto azul sin argumentos.

Pero…no…ahora cuando somos dos silencios dialogando sobre el estado físico del hollín que tapiza los pistilos…es, ahora, cuando mas me habla lo que no me dices, cuando mas escuchas lo que acierto a esconder.

Es ahora y no antes cuando la transparencia se canso de pedir su turno, es ahora cuando recordar el color, el tacto de la leche es una quimera una quimera inoxidable que cuesta “nata” responder.

Todos van y/o vienen demasiado aprisa:

- ¿Tiene fuego?-
- ¿Tiene hora?-

Nadie tiene nada….que pobres son los que me ceden el paso.

Los continentes se mueven tan despacio que cuando los labios se desmoronan solo son las diez y todos se sientan frente al televisor para sentirse humanos…durante los anuncios. El dolor es una “carta de ajuste”.

Y en el hueco del submundo…compartiendo un “Pilot-05-ball” sin capuchón continuamos desgajando un dialogo de sombras y silencios, de bostezos apagados tras el tallo lacio de unas flores “made in Taiwán”.

Intentare –juro que no miento- robar de los buzones las cartas con membrete carmesí…lo siento, pero ese color no me gusta…y solo deje la publicidad transeúnte que habla de pisos con ascensor y tarima incandescente cerca de “Place des Vosges”, de viajes pagados en aplazados plazos a Latveria…eso si, nunca en autobús para evitar desorden marino en los ojos si al llegar a la parada nadie nos espera…de nuevo solo el silencio que se esconde tras un desértico paisaje de voces y cabezas de avestruz que se empecinan en buscar un agujero donde continuar llorando…lagrimas de cocodrilo. Taimado y caduco Lacoste.

Intentare que antes de partir quede desordenado por orden alfabético…desordenado… pero cautivo del frió vestíbulo tantos y tantos
“vents” y “camins” que no saben de nortes magnéticos ni de meandros que acarician pretéritos mas o menos imperfectos. Desorden antes de la partida.

“…suelo venir aquí en los días de niebla
para ver cómo el puente
          no alcanza la otra orilla.”


No…de verdad que no…

Solo he venido un rato a que mis manos, ambas izquierdas, aprendan a secarse solas sin tener que recurrir a la mecánica cuantica de las toallas de Marzo… ¿o eran Idus…o Venidus?

Maldito destino con sabor a nuez moscada y estiércol.

No tengo necesidad de que se conozcan entre si…total… ¿para terminar discutiendo por el usufructo de unos garabatos escritos sobre el vaho que parásita el espejo del baño?

¡¡ Vaya herencia de oráculos átonos¡¡

Solo he venido en busca de los restos delatores de un vaso que estrelle… manías…contra una pared para dejar zanjado conmigo mismo si el vítreo proyectil estaba o no medio lleno o medio vacío.

No, que yo no…el vaso.

Pero por más que lo intento y mira que las matemáticas se me daban bien…no recuerdo la fórmula del volumen hipócrita de un cilindro siendo el radio de la base la tersura de las dunas dormidas y la altura…lo siento pero tengo vértigo.

Siempre lo he tenido. Siempre.

Me gustaría recordar cuantas ortigas de cristal quedaron en ese final de la barra que tantas veces visito…. su censo transparente debe ser más o menos igual a el numero de las horas que me presta el musgo de la corteza, a los días que robo en la deshabitada nevera, a los meses que ignoro al resto de electrodomésticos que carecen de sexo definido.

Lava-vajillos-Lavo-bajillas.

Solo he salido un rato…sin dejar de mirar a esa otra orilla donde los silencios hablan y las palabras abdican sobre la piel ajada de los sueños.

Piel extraviada en negro. Sueños y muros. ¿Muros?

Salí a comprar tabaco…no tardare…aunque…no fumo…nadie fuma a este, al otro lado de la orilla

“…todo parece huido”.

Salí a encontrar un nombre para vuestro dios. Razón: en la portería de 13 Rue del Percebe.

viernes, septiembre 25, 2009

Desde la llama


(foto cedida para "Entre la lluvia...oculta")

Fragmentos afilados de un porque
sobre el tuétano candente
de una caduca pasión.

Tacto de noche sobre la leche
y la cera, ebria, alejándose
gota a gota
de la exigua llama.

Nada encuentro escrito en la tela de la araña,
nadie gime intentando romper al abrazo
de la avaricia, del liquido deseo,
nadie hace latir los rincones oscuros del espejo.

El acento de la pasión
se pierde entre el húmedo silencio

…abajo.

Sosegado escapo de la cera,
desde la llama,
hacia el paréntesis de la palmatoria

                             …abajo.